sábado, 18 de mayo de 2013

¿Cambiará algún día?

No importa que un comportamiento esté alto en la lista de necesidades de una persona, que sea sencillo y gratuíto y que el no obtenerlo haya provocado infinidad de discusiones con otra. En ocasiones lo tendrá y en otras no. Y la única oportunidad de tirar adelante es no protestar, dar las gracias, disimular y que todo esté bien.

Con cada prueba me chafo un poco más.

¿Por qué?

Me siento como un adolescente. Que se da una y otra vez contra la naturaleza humana porque todavía no ha encontrado el resorte o la explicación. ¡Que los tópicos son ciertos! Que la gente miente, es egoista y daña a su pareja y amigos gratuítamente sin venir a cuento. Que la injusticia está a la orden del día, la igualdad es una broma y la coherencia es algo tremendamente ocasional.

Y perdonadme el texto rollo quinceañero de "qué malo es el mundo". Era esto o una entrada que dijera simplemente "¿Estamos locos?" Y alguna vez me lo tenía que quitar de encima, por vergüenza que me de.

Entonces pienso. Si mi rabia es también evitable y daña a la otra persona, si la dejo ir por estas actitudes, ¿soy igual que esa persona? ¿O me salva el que todo esto sería inexistente si la otra persona actuara bien de primeras?

¿Me da todo esto derecho a saltarme mis propios compromisos?

La verdad es que si no fuera a sentirme tan ridículo comenzaría a preguntar por todos lados. ¿Hay alguien que haya conseguido alguna vez una relación humana de sinceridad, honestidad y confianza plena? ¿Es posible? ¿Va con la edad? La única forma de evitar este repiqueteo de decepciones es establecer lazos (colegas en vez de amigos, aventuras en vez de parejas) donde nada de esto sea esperable. ¿Es eso?

¿Cambiará algún día?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

The audacity of heartbreak

Do you remember, do you remember. You loved me, and  I loved you, and nobody could save us.