Yo te tiraba de las trenzas y tú me pellizcabas clavándome tus uñitas lindas.
Yo te lanzaba garbanzos con el tirachinas y tú me tirabas con rabia tu sacapuntas rosa. Yo te ponía la zancadilla en la clase de Gimnasia y tú te vengabas destrozando mis apuntes de Matemáticas.
Los profesores ya no aguantaron más y decidieron separarnos, pero la angustia y la tristeza que nos invadio fue tal, que en una semana ya volvíamos a estar juntos.
Y todavía hoy, después de veinte años casados, cuando estamos comiendo tu delicioso potaje, no puedo evitar acordarme de aquellos tiempos y te lanzo un garbancito que da de pleno en tu preciosa carita y tú me respondes con una patada en la en espinilla por debajo de la mesa.
Bárbara Montañez Girbés.
Ayer leí éste microrrelato en el metro y todavía no salgo de mi asombro, fíjate hasta que punto que hoy me he dedicado a buscarlo en Internet, y que suerte haberlo encontrado para poder publicar mi opinión al respecto, es lo que tienen los blogs...
ResponderEliminarNo puedo comprender como una mujer en pleno siglo XXI todavía entiende una relación de pareja desde este punto de vista estereotipado, machista e incluso violento, donde se valora la continua pelea como sinónimo de amor, no solo cuando eres un niño o niña sino después de 20 años de casados, por no hablar de la cantidad de estereotipos de género en los que cae y repite esta historia en menos de 15 lineas (sacapuntas rosa=femenino; matemáticas=masculino; potaje=mujer cocinera; etc, etc...) y para concluir ese final apoteósico donde incluso se explicita una relación agresiva: "te doy con un garbanzo de pleno en tu carita preciosa" y "te pego una patada en la espinilla por debajo de la mesa", que coincidencia, la mujer siempre en la invisibilidad...
Para acabar, decir, que bueno, si una persona quiere hacer un blog con sus opiniones personales al respecto de cualquier tema, es su opción, pero que el transporte público pagado por todos y todas, secunde este tipo valores discriminatorios, me parece cuanto menos lamentable.
Y por cierto, como opinión personal con respecto a este microrrelato, no encuentro detrás ningún tipo de elaboración creativa que le pueda dar la distinción de creación literaria.
Laura Alonso (profesora de secundaria de Ciencias Sociales)
En referencia al comentario de Laura Alonso, ni cuando lo lei en el metro, ni ahora que lo he vuelto a leer, veo ni violencia, ni machismo, ni nada que se le parezca. Parece que al final no se va a poder opinar nada porque se va a acabar censurando todo. El potaje lo puede hacer ella, al igual que la paellam, el asado o los spaghettis los puede hacer él; y lo de chincharse lanzandose un garbanzo (ohh, qué agresión!!) lo hemos hecho todos los que alguna vez en la vida hemos estado enamorados, que será de lo que ha carecido tu vida, y te lo recomiendo...imagino a tus pobres alumnos de secundaria...disfruta de las cosas bellas de la vida y no te ofusques buscando cosas que solo ves tú...
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