martes, 4 de octubre de 2011

Anormalidad emocional.

(Uno de los textos antiguos y dice...)

Igual que el mosquito más tonto de la manada, yo sigo tu luz aunque me lleve a morir.



Hoy vengo a dar las gracias porque ese no es mi caso. Creo que emocionalmente soy bastante desastre o, por lo menos extraño. Demasiadas personas pueden dar fe de ello. Muchas veces creo que esas anormalidades juegan en mi contra, pero por suerte hay alguna benigna.

Analizando a mis compañeros y compañeras de género, me he dado cuenta de que el tópico de la atracción fatal suele ser bastante cierto. Es tolerable, incluso espolea, que la persona a la que deseamos nos trate con superioridad. Se acepta popularmente la imagen de "chica peligrosa", en la que la protagonista se envuelve en un aura de atracción que crece con cada desplante que hacen al pobre que vaya detrás. Los celos, el tontear con otros mientras se nos ignora... sólamente hace que nos interesemos más y más en esa persona. Etc.

Yo soy una persona que me encariño rápidamente. Se me da bien mirar dentro de las personas, o eso me gusta creer, y la primera consecuencia relacionada con todo esto es que en cuanto encuentro a alguien interesante me da por conocer más a fondo cada detalle, sumergirme en la personalidad de dicha persona, y disfruto como un enano con cada rasgo que voy encontrando. Me pierdo por las mujeres complicadas, creo que no hay mayor placer que conocer a una fémina interesante. Y se me nota pronto, si se sabe donde mirar, y si no lo confieso yo antes.

Eso podría ser una putada seria, ya que cuanto más inteligente o más complicada-tirando-a-retorcida es una persona, más posibilidades hay de que en algún momento pueda creer que dándome un poco de caña voy a seguir la zanahoria con más interés. Y si ese fuese mi caso, me habría tirado la vida atrapado por las mismas mujeres que tanto me fascinan. Afortunadamente, no es así.

Sí, me gustan las mujeres complicadas, y le da mucho más interés las que saben jugar al despiste, y saben jugar bien.

Si me dices que si
dejare de soñar
y me volveré un idiota,
mejor dime que no
y dame ese si
como un cuenta gotas.

Pero, y es por esto por lo que doy gracias a mis genes, no soporto a las personas que me hacen ningún tipo de daño a propósito. Mi primera reacción ante un pinchazo es "pues ahora vas a que te haga caso quien yo te diga, monada". Y eso me ha salvado de mucho. Tuve mi época de poeta fatídico, de esos de "hay que sufrir por amor". Yo no digo que no, a veces toca, pero si he de hacerlo, será sólo cuando signifique algo. No porque alguna persona con demasiado ego o las ideas confundidas piense que haciéndome daño voy a quedarme más pegado.

1 comentario:

  1. Te ha faltado para concluir el "he dicho" xD

    Pues bien por ti. Eres un ser independiente que no se deja pisotear por cualquiera y que se estima mas su bienestar/forma de vida al darte a cualquier precio (incluso el perderte a ti mismo por el camino). Conozco a mucha gente que estaria encantada de tener tus genes xD

    ResponderEliminar

The audacity of heartbreak

Do you remember, do you remember. You loved me, and  I loved you, and nobody could save us.