viernes, 11 de diciembre de 2009

Con bacon. Y cebolla.

Acabo de comprender que el verdadero significado de vivir en un piso de estudiantes es poder llegar a las 2 de la mañana y comerte tranquilamente un plato de macarrones en el salón de tu casa.

(Aquí iba un texto sobre una conversación que he tenido esta noche sobre la diferencia entre mentir y coquetear, que es parecida a la diferencia entre hacer trampas a las cartas y marcarse un buen farol, pero dado que no me ha salido nada decente, lo he cambiado por una reflexión mucho más profunda).


Y como extra, un vídeo, relacionado con otra parte de la conversación por la cual nuestra querida Bibi nos colocaría a los 4 en una pira. Bueno, quizás no.



Y es que la amistad entre hombres y mujeres, sencillamente, no existe.

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The audacity of heartbreak

Do you remember, do you remember. You loved me, and  I loved you, and nobody could save us.