lunes, 27 de abril de 2009

Angustia.

Sigo sin poder.

He abierto la caja de nuevo, varios meses después, y al poco rato ya estaba notando cómo crecía la rabia. Y algo más. Adrenalina, manos frías. La misma sensación que cuando ella hablaba.

Soy alguien racional, de verdad. Ha pasado tiempo, no hay peligro, ya está todo asumido. Y sin embargo... Otra vez.

¿Qué hago? ¿Me confieso? ¿Acudo a un psicólogo? ¿Es mejor obligarse a mirarlo, a ver si la costumbre hace que deje de doler, o destruirlo todo para que no ocurra de nuevo?

No está superado, no. Está escondido.

1 comentario:

  1. ¡Dios! Todo esto es muy curioso, ¿sabes? Ayer tuve una sensación similar. El pasado, de pronto, y al final igual que al principio. Salí corriendo.

    ResponderEliminar

The audacity of heartbreak

Do you remember, do you remember. You loved me, and  I loved you, and nobody could save us.