viernes, 26 de septiembre de 2008

Shh.


Hoy me he vuelto a poner esos pantalones que tenía abandonados en una esquina del armario. Pues no me quedan mal. Y a la calle.

Pero... no. No son lo mío. Los míos son los anchos y cómodos. Y negros. Es imprescindible que sean negros o apagados. Si no, no estoy cómodo, tengo la sensación de perturbar mi alrededor, de llamar la atención (como en la foto).

Me contaron una vez que la gente que viste de oscuro son los que más quieren pasar desapercibidos pero los que más atención necesitan. Me hizo gracia.

(Y ojo, desapercibirse no es lo mismo que esconderse.)

3 comentarios:

  1. ya esta fardando de cuuuulo..
    necesitas atencion?yo me presto a dartela:)
    siempre que me dejen, claro está..¬¬

    ResponderEliminar
  2. Maaalditos anónimos xD Yo no fardo de eso ¬¬

    ResponderEliminar

The audacity of heartbreak

Do you remember, do you remember. You loved me, and  I loved you, and nobody could save us.